ORIENTACIONES PARA AFRONTAR LA ENSEÑANZA TELEMÁTICA DURANTE EL TERCER TRIMESTRE

Desde el pasado 14 de marzo, en el que se decretó la situación de alarma, el profesorado, el alumnado, y las familias han estado comunicándose vía telemática para seguir con los procesos de enseñanza-aprendizaje, con las posibilidades variadas y diversas propias de las múltiples circunstancias que condicionan esta modalidad sobrevenida e improvisada en sus inicios. Por tanto no exenta de múltiples dificultades.


No obstante, con gran esfuerzo y amplio margen de incertidumbre, se ha finalizado el segundo trimestre. Y como quiera que el tercer trimestre del curso 2019/2020 se va iniciar en situación de confinamiento, se hace necesario orientar el enfoque de la enseñanza-aprendizaje en esta situación, a sabiendas de que se va a prolongar durante varias semanas. Estas orientaciones se dirigen, especialmente, al profesorado, lo que no implica que no puedan servir también de referencia a familias y alumnado.


Teniendo en cuenta la situación excepcional que vivimos, el esfuerzo debe centrarse en colaborar a que nuestros alumnos/as estén activos, reciban el apoyo de sus maestros/as y profesores/as, no solo académico sino también social y emocional, de manera que al volver a las clases se sientan seguros de poder seguir un desarrollo normalizado. En cuanto a los aprendizajes,
los esfuerzos deben centrarse en primar estos, y no la evaluación o calificación futura, ya que, en muchos casos, no se va a contar con las mínimas garantías.


Los principios que deben regir en el periodo que perdure la enseñanza en los domicilios son:


1º. Tener como fin fundamental que, con los medios disponibles, las tareas y actividades puedan ser desarrolladas por la totalidad del alumnado.
2º. Se procurará que la enseñanza promueva el desarrollo de capacidades, más que el trabajo sobre contenidos nuevos de difícil asimilación sin enseñanza presencial.
3º. Primar el repaso sobre lo trabajado en los dos primeros trimestres del curso o, incluso, de aprendizajes fundamentales de cursos anteriores. Con objeto de asentar las bases, evitar el olvido y garantizar cierta autonomía del alumnado y sus familias en la ejecución de lo que se les proponga.
4º. En caso de avanzar, solo sobre aspectos básicos, lo que debe suponer una buena selección de lo imprescindible, y que pueda ser afrontado por todo el alumnado del grupo al que se destina.
Es decir con garantías, por lo que de no contar con ellas debe evitarse.
5º. Lo anterior, debe realizarse con la coordinación precisa para no acumular indiscriminadamente tareas o actividades que supongan una saturación y un mal afrontamiento, con las consecuencias contraproducentes derivadas.

La labor de coordinación del tutor/a y de los equipos directivos, es muy importante, pero todo el profesorado debe colaborar en esta coordinación. Y, sobre todo en las etapas inferiores, la colaboración y la alianza con las familias es fundamental.

Para llevar a cabo lo anterior, proponemos una serie de estrategias que pueden facilitar un desarrollo acorde con estos principios:


El conocimiento del entorno en el que se desenvuelven los niños y niñas en este periodo, así como las personas que convivan con ellos. Es decir, tomando como referencia inicial lo más cercano.

La comunicación, mediante la ampliación del vocabulario. Puede ser de utilidad el uso de vídeos, imágenes u objetos, que puedan tener en sus
domicilios, junto a orientaciones claras a las familias sobre lo que se pretende conseguir.


EDUCACIÓN PRIMARIA
En esta etapa, el enfoque debe primar la globalización de las tareas que se planteen, de forma que se trabajen aspectos básicos de las distintas áreas para cada nivel, pero con una sola tarea, así obligamos a la coordinación y evitamos la saturación de actividades. Los referentes fundamentales para las tareas que se propongan serán los criterios de evaluación de la Educación Primaria, expresados en términos de capacidades, y los contenidos concretos un papel subsidiario.


En esta etapa se primará el repaso y la consolidación de aprendizajes, y no el de otros nuevos, evitando siempre los que suponga un alto grado de dificultad.
Ejemplos de tareas para conseguir lo anterior, pueden ser:
Seleccionar textos escritos que permitan la globalización aludida, con una serie de orientaciones para la lectura y actividades a partir de los mismos.
Visualización de vídeos e imágenes asequibles, con el mismo enfoque.
Realización de audiciones también con un enfoque globalizador.
Solicitar pequeños trabajos que requieran búsqueda de información.
Si se trabaja con la referencia exclusiva del libro de texto, deberán coordinarse las actividades que se planteen, tanto en cantidad como en dificultad. De manera que no todos los días se trabajen todas las áreas. Es preferible poco, y con garantías para todo el alumnado, que muchas actividades pero solo para una parte.


Lo que se proponga deberá ser adecuado a cada nivel o edad, y con un grado de dificultad que permita ser afrontado por los alumnos y sus familias.
Se podrían plantear diferentes grados de dificultad tanto en el recurso que se utilice como en lo que se solicite sobre el mismo.

Todas las actividades o tareas que se realicen por los alumnos/as deben quedar guardadas en una carpeta digital que puede servir como archivo o porfolio para el seguimiento o evaluación.


EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA.

En esta etapa deberá trabajarse, en la medida de lo posible, desde un enfoque interdisciplinar. Es decir, proponiendo tareas que supongan la conexión de varias materias o asignaturas. De esta forma, evitamos la acumulación y la descoordinación.


Se pueden utilizar ejemplos de tareas similares a la etapa anterior, pero con un grado de dificultad adecuado a los niveles de la ESO, y sobre todo tomando como referencia las capacidades expresadas en los criterios de evaluación de esta etapa y de las materias.


Debido al elevado número de materias y, por tanto, del número de profesores/as de cada grupo de alumnos/as, la coordinación es fundamental, por lo que cierto grado de interdisciplinariedad es necesario en estas circunstancias. Por supuesto, habrá que reducir, mediante
una buena selección aquello que deba trabajarse en este trimestre, primando como se ha dicho lo básico y fundamental.


Las actividades que se planteen deberían poder realizarse con distintos grados de dificultad. Por último, en relación con lo anterior, dado que en esta etapa se produce, a veces, un elevado número de materias pendientes de aprobar bien de cursos anteriores, o en los dos primeros trimestres de este, debe primarse el repaso y el refuerzo de los aprendizajes no adquiridos en aquellos alumnos o alumnas en esta situación.


En síntesis, aunque modulándose a lo largo de los cuatro cursos de la etapa, dado el distinto nivel de autonomía personal e intelectual del alumnado y los medios de que puedan disponer, deberá primarse la consolidación de aprendizajes, de manera que el avance de aprendizajes novedosos debe supeditarse a dicha consolidación y, lo que es más importante, con garantía para todos.


BACHILLERATO
En esta etapa, aunque también es deseable primar la interdisciplinariedad, dadas las características de la misma, las actividades o tareas se pueden realizar por materias o asignaturas independientes, pero con una coordinación del tutor, en base a un calendario y horario semanal.
Puede servir como referencia el que se tuviera establecido durante el curso, aunque también podría modificarse dadas las circunstancias.


En 1º es importante tomar como referencia lo realizado durante los dos primeros trimestres. Reforzando aquello que esté pendiente de adquirir para los alumnos que no hayan superado lo anterior. Por otra parte, podrá realizar una selección de mínimos, en los apartados más relevantes
de los temas previstos para el tercer trimestre, dependiendo de las técnicas telemáticas disponibles por profesorado y alumnado, si es posible mediante el uso de videoconferencias.


En 2º además de tener en cuenta lo dicho para 1º, ante la posibilidad de la realización de la EVAU, los esfuerzos deben primar las capacidades que habitualmente se ponen en juego en la realización de estas pruebas, sobre las que hay amplia experiencia y acumulación. En este sentido,
la adecuada selección de temas y capacidades básicas será un aspecto fundamental.


FORMACIÓN PROFESIONAL


En 1º se seguirá una estrategia similar a la propuesta para 1º de Bachillerato. Pero con la salvedad de que aquellos módulos que requieran actividad práctica con instrumental no disponible por el alumnado, se reenfocarán hacia trabajos o pequeños proyectos, cuando sea posible. En todo caso, la casuística es tan amplia que será el profesorado el que determine la selección de lo fundamental que deba trabajarse en cada uno de los módulos y, en todo caso, primar el repaso de lo trabajado ya, y los resultados de aprendizaje fundamentales y, por otra parte, reforzar lo que no se haya adquirido durante los dos primeros trimestres.


En 2º curso aquello que está pendiente, para finalizar el curso, puede integrarse en la realización de un proyecto que englobe, en la medida de lo posible, aquellos resultados de aprendizaje que sean susceptibles de trabajar en este formato. Siempre que sea posible sustituir la
formación en el centro de trabajo por modelos en forma de imágenes, vídeos, audiciones, etc. Cuando esto sea imposible, se eliminarán.


EVALUACIÓN


Como se ha dicho, es muy importante, tomar como referencia para lo que se realice a partir de ahora, los dos primeros trimestres, ya que suponen la información más fidedigna y la base para lo que se pretenda realizar a partir de ahora. Además, en todas las enseñanzas mencionadas, el trabajo realizado por medios telemáticos, deberá incorporarse a una carpeta a modo de archivo para el seguimiento del trabajo y dependiendo de la evolución de la situación hasta final del curso, con la posibilidad de incorporación a las clases presenciales o no, podrá ser una referencia para la verificación del aprendizaje realizado y enriquecer la información que se tenía hasta el inicio del confinamiento.

En todo caso, la información que se obtenga por vía telemática servirá para enriquecer la información que se tenía, nunca para detraer o minusvalorar la misma. Por las vías disponibles, debe garantizarse la información a las familias, especialmente, en aquellos casos en los que deban adoptarse decisiones que afecten sustancialmente al futuro, incluso
previendo la audiencia a los padres y madres sobre las decisiones que afecten a posibles situaciones excepcionales que afecten al futuro del alumno/a.

Estas posibles situaciones excepcionales que deban afrontarse antes de la finalización del presente curso, quedan sujetas a las decisiones futuras
que adopten las autoridades educativas ante esta situación excepcional. Nos referimos a promoción, titulación, adopción de medidas de atención a la diversidad, acceso a la Universidad, etc. Para las posibles calificaciones finales y las decisiones derivadas de las mismas, debe tenerse en cuenta que con la vía telemática no tenemos todas las garantías sobre el cumplimiento de los principios básicos de la enseñanza y, en concreto, de la evaluación, es decir: igualdad de trato y de oportunidades, objetividad, continuidad del proceso, etc. Por lo que las decisiones que se adopten deberán tener en cuenta las grandes limitaciones a que da lugar la situación que estamos viviendo y que, en ningún caso, pueden obviarse.


COORDINACIÓN
Se ha insistido, anteriormente, en la especial importancia de la coordinación organizativa y didáctica. En este sentido, para los Equipos Directivos y distintos órganos de coordinación docente, se propone:

  1. Celebración de una reunión, con los medios disponibles, al comienzo del primer trimestre, para concretar las estrategias expuestas anteriormente, además de:
  • Acordar las fórmulas de comunicación con las familias, para la comunicación de tareas,
    información sobre el proceso y, en su caso, los resultados finales del mismo.
  • Realizar un listado de alumnado con dificultades para el acceso por medio digitales, para buscar otras posibles vías de comunicación. Además de aquellos que tengan otro tipo de dificultades, como no poder contar con el apoyo necesario en el domicilio.
  • Acordar las fórmulas de recogida de información sobre lo realizado por los alumnos/as.

2. Celebración de reuniones virtuales, con la periodicidad que garantice la coordinación para:

  • Hacer un seguimiento de lo realizado y, llegar a acuerdos sobre lo futuro, en los términos
    expresados en los apartados anteriores.
  • Fijar tareas o actividades para el siguiente período, siguiendo el horario y calendario previsto.

3. Acordar los medios digitales utilizados o a utilizar: plataformas, portales. Tratando de reducir al máximo la dispersión.

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